|
Las
imágenes que maneja Ignacio Vera Ponce en sus
litografías, con uso de técnicas mixtas,
más que imágenes son experiencias que
se encuentran algunas veces en sueños, y otras
en la mente y sensibilidad privilegiada y talentosa
del artista.
La obra de este Zacatecano
recrea y guia al espectador hacia el mundo de la transformación
en cualquiera de los sentidos creibles de lo increible.
Una amenaza permanente para los ojos, la conciencia
y el espiritu resulta su trabajo porque: traslada,
detiene y saca la reflexión y la duda, pero
también pronuncia y acentua el encuentro insospechado
de la intro-imagen.
Brinca la sorpresa. Cuando se está
frente a la creatividad de Vera Ponce es impactante
porque, rasga un velo interior, haciendo aparecer
las formas inevitables del encuentro con nuestros
propios duendes y fantasmas, donde todos se esconden
fuera del mundo objetivo. Este comunicador de las
artes plásticas, maneja la limpieza atada de
imágenes que se quedan y desprenden como en
la búsquea de algo o álguien para ver
si nos percatamos de lo que es "ser", tal
como expresan algunas obras. Además, disciplina
el intrinseco camino de la conciencia a razonar, y
socarronamente, brinca y nos acerca al peligro de
la razón o la sin-razón en a la vista
del observante.
La obra del artista se siente y ve
la creación costante la cual, se debe a una
rigurosa y apasionada disciplina impuesta por el mismo,
frontispicio de la búsqueda entre seres que
nacen y mueren tras la pupila cazadora del hombre.
Gria de modelo evidencial, continuidad de lo que tiene
que ser y aparecer en la intimidad de la mente.
De
inmediato vemos en la produccion de Ingacio Vera Ponce,
donde se esconden mundos solitarios, amenazas que
se disfrazan; seres incognitos que caminan, duermen
o esperan entre lo seráfico y lo demoniaco,
gestando el bien y el mal que denuncia, o atrapa la
verdad sin solución inmediata.
La obra del artista logra que aparezca
y desaparezca la imágen dudosa y a la vez siga
aletargada en el universo constante de la idea, ya
que deteniendo el limite de su creación en
el contorno del cuadro, no lo hace en la conciencia
del espectador.
También, en la atmosfera de
Vera Ponce se contempla la realidad concebible a la
oposición de lo pensable, de la fantasia entre
la vida o la muerte que se esconde entre la verdad
y la mentira; como transita en el túnel del
tiempo mientras duerme la imágen para despertar
cuando salga de allí. En ese universo todo
es admitido. Los seres inimaginados resultan mas bellos,
pierden lo monstruoso cuando entran en la creación
del artista.
Tal realidad nos muestra apariencias
y dualidades capaces de mezclarse y separarse. Seres
nuevos que empiezan a ser, entre la realidad que se
trasmuta y evoca para lograr que en simple y complicada
apariencia salgan de la nada; reales o no, son evidentes
e influenciables a mover la mente, el pensamiento
y hasta la conciencia del mas ignorante.
Estar frente a la obra de Ignacio
Vera Ponce, hace evidente el choque del pensamiento
y la conciencia con el no-ser, se hace semilla e invita
a ver este tipo de exposiciones, en cuyo toque, la
simplicidad es para unos motivo de aburrimiento, y
para otros la no-simplicidad recrea y establece el
dominio y la capacidad de expresión, como un
hecho motivador y creativo del artista capaz de mostrar
el cambio si es necesario, ya que, cuando se saben
manejar los elementos de las partes y mostrarlos en
un todo penetrante llega a la unión con su
universo.
Asi,
en cuanto a los supuestos de las escencias, van tomando en cuenta que, la materia es
complemento de la idea.
Su trabajo se ha hecho presente
en muchas ocasiones en diferentes foros de la bella
y noble ciudad de Zacatecas desde 1987 a la fecha,
con exposiciones individuales y colectivas. Ignacio
Vera Ponce ha participado en encuentros y concursos,
obteniendo premios desde 1987 en Zamora, Michoacán,
dentro de las festividades del concurso anual de la
fresa (primer premio). En 1988 en el "VIII Encuentro
Nacional de Arte Joven" en Aguas calientes; en
el foro de Arte y Cultura en Guadalajara, a a la que
siguió en 1989 el premio de adquisición.
En 1998 durante el "XII Encuentro Nacional de
Arte Joven" se proyecta con otro premio nacional.
Además de exponer en
México, Ignacio Vera Ponce ha expuesto en los
Estados Unidos y Alemania.
Un brillante e inegable talento
con el que nació y sigue cultivando como coordinador
del Taller "Julio Ruelas" en esta ciudad
de Zacatecas, porque como dijo aquel sabado gris lluvioso
cuando lo conocí por medio de su exposición
"SURUMATOS" en el museo Goitia: (lo último
de su obra donde sentado exploraba y observaba su
creación, enamorado y con un profundo respeto
a cada uno de los cuadros que colgaban de los muros)
"Yo creo que el artista no debe ser limitado
para crear, ni mucho menos conformista con lo creado...
han sido años y años para llegar a este
momento; es la primera vez que incursiono en el color,
pues el trabajo de técnicas mixtas ha sido
todo un reto".
|